6 consejos para la gestión y motivación de equipos

Cuando uno decide emprender sabe que inicia una etapa de su vida en donde va a tener que aprender muchas cosas. Hace tiempo que en Bluemag hablamos sobre el diseño y posicionamiento de marca como un parte intangible de una empresa. Pero, detrás de esto existen las personas que ayudan a hacer crecer el valor de nuestra marca y producto.

Y tal vez, de todas las nuevas habilidades y conocimientos que va a adquirir, uno de los más difíciles e importantes será la gestión de su equipo. Sobre todo, si se trata de un equipo de desarrolladores web  ya que el perfil de estos trabajadores es diferente a un equipo de ventas y no es necesario una motivación al estilo de la película El Año de la Garrapata dónde recordamos la gran frase de Fonseca:

Voy vender un montón. […] Si señor. ¡Voy a venderlo todo!

Por ello, cómo motivarles, cómo crear buen equipo, cómo sacar el máximo de cada uno de ellos o cómo afrontar cargas de trabajo son algunas de las situaciones que te plantearás a corto o medio plazo.

Saca el máximo de tus programadores y desarrolladores

La motivación es fundamental para construir un proyecto sólido y no derrumbarse ante los tropiezos. Sobre todo, si hablamos de páginas web, aplicaciones móviles o software icloud. Es por esto, que compartimos cinco consejos para convertir tu equipo de programadores en el Equipo A. 

1. Empezar por uno mismo. El jefe tiene que dar ejemplo. El primero que debes estar motivado y transmitir esa energía por el proyecto debes ser tú. Depende de ti las percepciones que tu equipo va a adquirir sobre su trabajo. Si estás motivado, si depositas confianza, si te involucras en tu trabajo tanto como los demás… Todo eso transmite seguridad y liderazgo, hazlo y tu equipo te seguirá.

Leonardo Di Caprio en el Lobo de Wall Street como jeve motivador

 

 

2. Proveer los materiales necesarios. Dependiendo de la actividad a la que se dedique nuestra empresa nuestro equipo necesitará unas herramientas u otras. No hay que escatimar en esto, tampoco derrochar. Ya sea un portátil, un hosting adecuado, unos buenos proxys para scrapear información, un escritorio o una buena cafetera. Hay que hacer que se encuentren cómodos y que tengan todo lo que necesitan.

No podemos permitir que cada vez que alguien quiera un café se tenga que ir. O que tenga que estar esperando 10 minutos para realizar una tarea porque el equipo está obsoleto o porque no le hemos dado la herramienta con la que podría automatizar el proceso.

Al final, por ahorrarnos unos euros estaremos haciendo que el trabajo sea mucho más complicado, pero no sólo eso, además conseguiremos que la gente se sienta frustrada y más desinteresada. SI el jefe no hace todo lo posible para que la empresa vaya lo mejor posible y para que las tareas se hagan de la mejor manera… ¿por que iban a hacerlo ellos?

3. Comunicación honesta con tu equipo. Confía en tu equipo e infórmale con honestidad de todo lo que sucede en la empresa. Rondas de financiación, situación económica, proyectos a futuro, problemas… Contar la situación de la empresa a las personas que trabajan en ella, implica construir vínculos más fuertes con el proyecto y abre la posibilidad a que el equipo tome iniciativas para mejorar el proyecto.

4. Valora a tus empleados. Felicita a las personas que hacen bien su trabajo, reconoce su mérito y agradéceselo. Un simple, “has hecho un trabajo fantástico” o un “gracias” es más que suficiente para que tu empleado sienta que valoras su trabajo. Muestra aprecio por los miembros de tu equipo, incluso las tareas pequeñas deben terminar con al menos un gracias.

5. Escucha a tu equipo. Ten siempre una mente abierta a escuchar sugerencias, opiniones, dudas o problemas que te transmitan sobre el proyecto. Valora sus aportaciones y crea un ambiente relajado y respetuoso para que los empleados se sientan libres para poder aportar ideas y hablar sin miedo.

6. Antes los errores, crítica constructiva. Todo el mundo cometemos fallos, eso no es ninguna novedad. Lo importante es cómo reaccionamos cuando las cosas salen mal. Intenta no culpar a nadie y explica a tu equipo los motivos por los que está mal y cómo estaría mejor. Si se puede, es bueno terminar con una nota positiva. También es bueno que invitemos a nuestros empleados a criticarnos, también de manera constructiva, por supuesto, cuando hayamos cometido un error.

En el punto anterior comentábamos que es bueno que aporten ideas y que se sientan escuchados, pero no es sólo eso, también es bueno que tengan la libertad para criticar y poner en duda la manera en la que se hace eso si creen que es equivocada, con razón o no.

Recuerda, “el espíritu de equipo es lo que da a muchas empresas una ventaja sobre sus competidores”, George Clements.

Author: Bluemag

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